Frase del día...
Aquél que dijo: "Más vale tener suerte que talento", conocía la esencia de la vida. La gente tiene miedo a reconocer que gran parte de la vida, depende de la suerte.Voz en off al inicio de la película "Match Point" (2005) , escrita y dirigida por Woody Allen












8 Comentarios:
Me da un poco de repugnancia darle mucha razón a esta frase, así sin más...
Mi punto de vista es que la suerte existe, claro que sí, pero para mí la suerte va asocida a lo puntual y anecdótico, no a una continuidad generalizada. Es decir, te puede tocar la lotería una vez o dos, te puede ir bastante bien en una parcela determinada de tu vida, pero cuando se tiene una felicidad o por lo menos conformidad sostenida con la vida ("qué suerte tiene fulanito"), creo que ya no estamos hablando de suerte sino de trabajo personal, constancia, autoestima... o incluso de optimismo. Ante un mismo hecho hay quien dice "qué suerte he tenido de haber tenido sólo un accidente, podría haberme muerto" y hay quien dice "por qué me habrá tocado a mí tener este accidente". Es cuestión de nuestra percepción subjetiva de la realidad. Lo del vaso medio lleno o medio vacío.Y así con todo. Es decir que a veces me da la impresión de que la realidad no tiene una forma decididamente objetiva sino que depende en gran medida de cómo nos la "vendan", de cómo la "vendamos", de cómo la veamos o incluso de cómo la relatemos. Hay gente especialista en vender la moto aunque esté medio destartalada. Y lo que se dice muchas veces uno se lo acaba por creer y "si nunca se habla de una cosa es como si no hubiese sucedido", como decía Oscar Wilde y como dice también de otra forma Marías en "Corazón tan blanco". La realidad no depende sólo de sí misma para ser así o asá sino que nuestra mirada la va conformando. No sé si me explico bien.
Lo que pasa es que un golpe de suerte puede ser muy determinante en un momento dado para una persona si lo sabe aprovechar bien, con lo cual la propia persona (y no ya la suerte) va tejiendo una especie de tela de araña favorable con respecto a su vida. Eso también se hace a base de constancia y de talento, supongo. Si interpreto de esta manera la frase, estonces ya no me da tanto asco estar de acuerdo.
Bueno, volvemos, como en los no tan viejos tiempos, ¿no? jejeje.
Está más que claro que los conceptos de suerte y talento, pueden medirse de manera muy relativa, como pones en el comentario. Creo que la frase en sí (y toda la película) no reniega de la importancia del talento. Simplemente, considera más importante uno que otro. No me quiero centrar en el hecho de si existe la suerte o no, porque según el concepto que yo manejo de suerte, ésta existe. Y vaya que si existe. Me quiero centrar en el concepto de miedo que aparece en la frase.
El motor de la sociedad a la que pertenecemos hoy en día es sin duda, la justicia. Y más concretamente, hay una frase que lo resume bien: "Tenemos lo que nos merecemos". Aunque sea incoscientemente, todo el mundo piensa de esta manera. Es una cómoda forma de evadir responsabilidades con respecto a lo que ocurre a nuestro alrededor. Es más, todo el mundo asume que existe una manera cierta de conseguir lo que a su juicio se merece (aunque luego pueda variar en cada persona) y dedica su vida a llevarlo a cabo. Nos da miedo aceptar otra cosa. Pongo un ejemplo extremo, en el cual ninguno de los asiduos participantes de estas páginas nos hallamos. El miedo al que hago referencia es ese miedo convertido en desprecio en la mirada del pudiente, del millonario, cuando descubre a un pobre infeliz, que no tiene para comer, y que posiblemente esté metido en el mundo de la droga o quizá robe... El rico necesita pensar que todo el dinero que ha atesorado es debido al sudor de su frente. Necesita acallar las voces de su conciencia. Necesita pensar que él tiene dinero porque se lo ha merecido. En cambio, ese pobre infeliz, está así por su culpa. Porque se lo merece.
Está claro que nosotros somos en gran parte protagonistas de nuestra suerte y de cómo nos la tomemos (su ausencia o abundancia). Es un poco lo que tú dices al final del primer párrafo, Gabriela. Pero creo que es un ejercicio muy saludable muchas veces pararse y mirar a nuestro alrededor. Tal vez caigamos en la cuenta de que todo lo que tenemos (material e inmaterial) no sea porque nos lo merezcamos. Tal vez asumir que el mundo es justo "per se" es la mayor de las injusticias.
Bueno, no sé que te habrá parecido mi concepto de suerte como perturbación de la justicia y excusa para la insolidaridad. Por cierto, si no sacas a colación el libro de Marías, revientas, ¿eh? jajaja. Y como ves no he entrado en tu concepción entrópica de la suerte, en la que más o menos insinúas que todo el mundo durante su vida tiene la misma suerte, pero sólo algunos la saben aprovechar...
Es que el libro de Marías habla de la importancia del secreto, Kanario, del secreto, si no se menta una cosa, si ni siquiera se piensa, en el fondo es que no ha existido, me ha gustado porque yo soy una bocazas,jaja. A ver si aprendo.
Oye, yo cómo voy a decir que nacemos todos más o menos con la misma suerte? Precisamente acabo de llegar a casa y ni me entra el sueño ni nada de las fotos (y anécdotas) de la India que he visto esta tarde en casa de un amigo.
Y por cierto (y esto no tiene nada que ver con el texto pero ya que estoy... es que son las 3 y pico de la mañana y no puedo llamar a nadie) acabo de comprobar OTRA VEZ lo gilipollas que soy. Pienso que todo el mundo es más inocente que yo y voy por ahí maternizando a la gente y un día compruebo que las cosas están pasando por delante de mis narices y que en el fondo la más ingenua soy yo que soy la última en enterarse. Qué asco de ambiente de trabajo tengo, cómo me las cuelan. Pero yo algún día aprenderé????
Perdón por el desvío, es que tengo unas ganas de hablar y no puedo a estas horas...
Jejeje... pero ¿qué haces despierta tú a esas horas? A esas horas nunca pasa nada bueno...
No he dicho que todos nazcamos con la misma suerte, sólo he dicho con otras palabras lo que tú pusiste en tu primer comentario. Así que te toca corregirme si me equivoco.
Y sobre el libro de Marías, ya me estoy imaginando que me lo voy a tener que leer...jajaja... desgraciadamente, no está circulando por internet. Así que ya lo conseguiré... ¡Ah! se aceptan donaciones...jajaja
no tengo inconveniente en donártelo, Kanario, de hecho, mejor, que si encima no te gusta y lo has conseguido no gracias a mí sino por mi culpa, con la coña que estoy dando... eso sí, me explicarás cómo te lo hago llegar, jaja
No te creas que es de premio Nobel tampoco, pero sí resulta novedoso, sobre todo en el estilo. Dice cosillas interesantes y tiene un par de pasajes bastante buenos que yo recuerde, pero luego he leído más de Marías y lo que resulta novedoso en "Corazón.." resulta un pestiño en otros. Insisto en que me gustó lo del secreto...
Tengo enfocado el telescopio de gran alcance y te veo ocioso.
Jajaja... ¿qué telescopio es ese que yo no conozco? ¿En serio quieres jugar a espías conmigo? Tendrás enfrente a un duro rival...
Con respecto a lo de los ricos y tal que comentaba el Kanario, recomiendo ver si no lo habeis hecho ya, una película que vi hace poco, Los Edukadores, ocurre en Berlín , es muy nueva y como siempre que Jan Bruhl actúa la película tiene algún punto interesante, actor de Good Bye Lenin...
Gracias por la recomendación, Dziga. Ya estoy en proceso de conseguir la película ;). Por cierto, no es tan nueva, es de 2005...
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