12 diciembre, 2006

Sleeping Beauty...

El viejo abuelo que bajo una especie de obligada rutina, se sentaba a la sombra que surgía del edificio que sustituía al descampado de toda la vida, me volvió a inquirir con gesto arrugado: "Todavía no sé qué secretos me llevaré a la tumba, ¿sabes, hombrecito?". Yo, halagado por lo que para mí en aquellos momentos era el mayor cumplido que me podían hacer, contestaba cortésmente que con mucho gusto oiría a los descartados de tal magna elección. Acto seguido, la senectud invadía su rostro, que bajaba para contemplar sus gastadas zapatillas de andar por casa. "¿Sabes qué, hombrecito? Es posible que el mayor yerro sea buscar una moraleja a cada historia que vemos pasar..."

Guardar en del.icio.us Menear entrada Enviar a Fresqui

2 Comentarios:

Anonymous Anónimo comentó...

Por fin está aquí sin disfraz y sin tapujos nuestro amigo el Secreto, jaja.
El caramelito aquí es el cumplido: cuál es?
Me gusta la contradicción "acto seguido / invadía" , no sé si es buscada.
(Yo a "cortésmente" le pondría acento pero no estoy muy segura (los adverbios en -mente conservan el acento del adjetivo del que se derivan??? no sé si esta regla existe o me la acabo de inventar, jaja). Lo digo por lo de tu corrector ortográfico.
Me gusta el gesto arrugado
Las sombras también han aparecido ya en muy diversas formas: sombras de estanterías, de árboles, de personas (cuida de mi sombra)... algo significan, no?
El final me recuerda, aunque no sé si es obsesión mía, al tema de Match point - la casualidad: muchas cosas suceden porque suceden, sin lógica ni explicación ni moralina ni justicia.
Me se acaba de ocurrir algo muy disparatado (te vas a reír): que el viejo es el propio narrador de aquí a unos años.
El secreto nos hace cumplir años, o mejor dicho, la capacidad de conservar sabiamente los secretos.
nos hace mayores.
La mera contemplación de la vida, como algo ajeno a nosotros creo haberlo pensado como tema en algún otro texto también.

(Qué mal redacto últimamente, lo siento, es que estoy más vaga...) Es que para explicar adecuadamente lo que pienso tendría que hacer mucha floritura y me da una pereza.

12/13/2006 07:51:00 p. m.  


Blogger Kanario comentó...

Gracias por las correcciones ortográficas. La verdad es que estas tres entradas las escribí y publiqué del tirón sin revisarlas como suelo hacer.
Si mojarme demasiado, que hace frío, yo diría que la clave aquí está en que el viejo ha pensado toda su vida que un secreto ha sido siempre algo valioso que guardar. Pero, ahora que ve cercana su muerte, relativiza un poco el asunto, porque tal vez cae en la cuenta de que guardar esos secretos no le va a servir de mucho cuando esté muerto. Es como tener una obra de arte, que pasados los años no hace sino que aumentar su valor, pero de repente llega un momento que lo pierde todo. Incluso podría imaginar que este viejo prácticamente lo único que posee son dichos secretos. Así que por su cabeza puede pasar que ya no le queda nada.

12/15/2006 11:07:00 a. m.  


Publicar un comentario

<< Home