Pues si me parece muy interesante la frase del día, creo que la felicidad es fundamental para cualquiera, todo depende de como miremos las cosas, y en este caso también, definamos felicidad, porque desgraciadamente para cada persona son cosas totalmente diversas, o bueno, la definición es única pero cada uno la interpreta a su manera, lo mismo pasa con las penas, quizás las fuerzas del espíritu también las desarrollen los momentos malos y no tienen porqué ser penosos, o depende de como se miren,no??
Pues leí no me acuerdo donde algo así como "decía Proust que..." y como me gustó, busqué la frase original y ya está. dziga, la felicidad debe ser relativa a cada uno. Imagina que todos nosotros sólo alcanzáramos la felicidad (por ejemplo, consiguiendo nuestras metas en la vida) siendo presidente del país. Tendríamos que sólo habría una persona feliz y el resto, serían unos desdichados. Lo cual no quita que realmente nos preguntemos qué es lo que nos hace o haría feliz e intentemos conseguirlo, ejercicio que no realiza mucha gente. La pena es necesaria. No podemos saber lo que es experimentar la felicidad sin saber lo que es la pena. Es la pena la que nos obliga (a unos más que a otros) a intentar acabar con ella, para intentar logra la felicidad.
A mí me parece que la primera parte de la frase es muy obvia (hasta las modelos lo repiten hasta la saciedad como lección bien aprendida), y la segunda en el fondo, también, aunque he comprobado que no a todo el mundo se lo parece. A mí esto me hace pensar en una especie de extrapolación de la frase de Marx y en lugar de "la religión es el opio del pueblo" (entre otras cosas porque adormece los sentidos y no nos deja pensar en los conflictos sociales verdaderos) yo pienso en este caso que la felicidad también lo es y por los mismos motivos además. Porque atonta, adormece, pasa el tiempo y no supone ningún reto, porque las "bofetadas de realidad" (cito al mismísimo Kanario en una frase ya mítica) las recibimos de la miseria, la desgracia, el dolor, el sufrimiento, la mala racha. De la felicidad en el fondo no se puede aprender mucho, de la desdicha sí, porque nos obliga a superarnos, a sacurdirnos, a espabilarnos, a salir de ese dulce letargo de las infancias felices como la mía. Y parece todo negativo y no lo es ni mucho menos, porque te enseña además una cosa importantísima y es que nada, pero nada de nada es tan terrible como parece y nada desde luego es insuperable, y nadie imprescindible y que no hay mal que dure cien años. Y otra cosa importante, la desdicha te presenta a la felicidad y te enseña a entrar en su morada pero por la puerta grande, no a hurtadillas y sin enterarte como en la infancia. Y la desdicha forma a los espíritus más nobles y más sabios y ha dado lugar a creaciones artísticas incomparables. Vamos, que esto parece un alegato y tampoco lo es...
Pues si, tiene toda la pinta de alegato... me ha resultado interesante el paralelismo de religión con felicidad, y parece obvio que las bofetadas de la realidad no las va a dar la felicidad, no creo que una cosa supuestamente bonita vaya a dar una cosa fea, en cuanto aprender de las cosas bonitas o de la felicidad, no sería ateo con respecto a eso, sino agnóstico, continuando con el paralelismo, quiero decir, que aunque tu no lo hayas podido comprobar o no creas que se pueda hacer no deberías negarlo, quizás haya gente que tras un profundo análisis lo consiga, mediante pellizcos, no??, pero realmente es muy complicado porque el estado de aturdimiento mental en que te suele dejar la felicidad no te permite ser crítico...generalmente, sino el amor no daría bofetadas, y a partir de aquí que cada uno valore si el amor es bonito o no...jajaja, por cierto... en que tipo de casa vive la felicidad??? me interesa el tema... es vpo?? es de 30 metros?? es tipo príncipe de asturias?? o es de las buenas y espacialmente interesantes??supongo que por el tamaño de la puerta será de estas últimas con una gran doble altura en el acceso,no??
jajaja!!! Pues mira, hablando de casas, la felicidad no sé en qué tipo de inmueble vive, pero yo estoy haciendo obra en mi casa lo cual me hace muuuuy feliz (lo primero en mi vida que puedo llamar mi casa, estoy que no me lo creo) y está quedando fenomenal, arquitecto, o por lo menos a mí me encanta, no sé tú qué opinarías con ese ojo crítico. Con respecto a lo otro que nombras, pues yo creo que sí, que de la felicidad también se puede aprender, pero en menor medida. Y en concreto del amor... pues siguiendo con las bofetadas, jaja, la verdad es que del amor yo sí que me he llevado alguna que otra bofetada terrible al orgullo, pero terrible, oye, de las que hacen más pupa que la que se llevó Gilda. Pero este tema, si hablo de él en serio da para mucho más, así que mejor dejo el resumen aquí. Bueno, parece que ya has vuelto, no?
Pues si, ya he vuelto, aunque no lo dirás por volver a los blogs porque aunque desde la distancia he intentado meterme y dejar algún comentario, ya se que escasos, pero he hecho lo que he podido, ahora si estoy en España, como quizás hayas visto en mi blog, porque espero que no sea por dejar un comentario...jajaja, en cuanto a esa reforma de tu casa, sí, algo sé espero que te quede bien, como también espero poder conocerla algún día, así como a ti, ya de paso...jejeje que sigo con la incógnita...jajaja. Y en cuanto a las bofetadas del amor, si, no parece esta la mejor entrada para tratar este tema, sólo era una frase del día, supongo que habrá ocasiones mejores para grandes discusiones de este tipo, o al menos eso espero y deseo, por lo demás espero que tu periodo de convalecencia acabe pronto...jejeje, "aunque la sala esté a oscuras, el ojo te ve"
qué, qué, qué?????????? Qué ojo me ve a mí???? jajaja No sé de qué convalecencia hablas, hombre, pero casualmente estoy fatal de la garganta... Pues yo también tengo intriga de conocerte, no sé cuándo será, que estás todo el día viajando. Y me encanta enfrascarme en tertulias interesantes durante mucho tiempo, sobre bofetadas, por ejemplo, y tener invitados también, algún día será.
Pues casi no sé qué más añadir... jajaja... no quisiera inmiscuirme en esta especie de conversación... Yo creo que la felicidad no tiene morada, va visitando de vez en cuando y por sorpresa. Eso sí, parece que necesita perentoriamente un cuarto de invitados, porque no conozco a ningún poseedor de un hogar pequeño al que visitado. Pues nada, que nos curemos todos de nuestras respectivas enfermedades...
9 Comentarios:
Muy cierto, sí señor. De dónde la has sacado, kanario?
Ya la comentaré mejor, que ahora no tengo silencio a mi alrededor
Pues si me parece muy interesante la frase del día, creo que la felicidad es fundamental para cualquiera, todo depende de como miremos las cosas, y en este caso también, definamos felicidad, porque desgraciadamente para cada persona son cosas totalmente diversas, o bueno, la definición es única pero cada uno la interpreta a su manera, lo mismo pasa con las penas, quizás las fuerzas del espíritu también las desarrollen los momentos malos y no tienen porqué ser penosos, o depende de como se miren,no??
Pues leí no me acuerdo donde algo así como "decía Proust que..." y como me gustó, busqué la frase original y ya está.
dziga, la felicidad debe ser relativa a cada uno. Imagina que todos nosotros sólo alcanzáramos la felicidad (por ejemplo, consiguiendo nuestras metas en la vida) siendo presidente del país. Tendríamos que sólo habría una persona feliz y el resto, serían unos desdichados. Lo cual no quita que realmente nos preguntemos qué es lo que nos hace o haría feliz e intentemos conseguirlo, ejercicio que no realiza mucha gente.
La pena es necesaria. No podemos saber lo que es experimentar la felicidad sin saber lo que es la pena. Es la pena la que nos obliga (a unos más que a otros) a intentar acabar con ella, para intentar logra la felicidad.
A mí me parece que la primera parte de la frase es muy obvia (hasta las modelos lo repiten hasta la saciedad como lección bien aprendida), y la segunda en el fondo, también, aunque he comprobado que no a todo el mundo se lo parece.
A mí esto me hace pensar en una especie de extrapolación de la frase de Marx y en lugar de "la religión es el opio del pueblo" (entre otras cosas porque adormece los sentidos y no nos deja pensar en los conflictos sociales verdaderos) yo pienso en este caso que la felicidad también lo es y por los mismos motivos además. Porque atonta, adormece, pasa el tiempo y no supone ningún reto, porque las "bofetadas de realidad" (cito al mismísimo Kanario en una frase ya mítica) las recibimos de la miseria, la desgracia, el dolor, el sufrimiento, la mala racha. De la felicidad en el fondo no se puede aprender mucho, de la desdicha sí, porque nos obliga a superarnos, a sacurdirnos, a espabilarnos, a salir de ese dulce letargo de las infancias felices como la mía. Y parece todo negativo y no lo es ni mucho menos, porque te enseña además una cosa importantísima y es que nada, pero nada de nada es tan terrible como parece y nada desde luego es insuperable, y nadie imprescindible y que no hay mal que dure cien años. Y otra cosa importante, la desdicha te presenta a la felicidad y te enseña a entrar en su morada pero por la puerta grande, no a hurtadillas y sin enterarte como en la infancia. Y la desdicha forma a los espíritus más nobles y más sabios y ha dado lugar a creaciones artísticas incomparables. Vamos, que esto parece un alegato y tampoco lo es...
Pues si, tiene toda la pinta de alegato... me ha resultado interesante el paralelismo de religión con felicidad, y parece obvio que las bofetadas de la realidad no las va a dar la felicidad, no creo que una cosa supuestamente bonita vaya a dar una cosa fea, en cuanto aprender de las cosas bonitas o de la felicidad, no sería ateo con respecto a eso, sino agnóstico, continuando con el paralelismo, quiero decir, que aunque tu no lo hayas podido comprobar o no creas que se pueda hacer no deberías negarlo, quizás haya gente que tras un profundo análisis lo consiga, mediante pellizcos, no??, pero realmente es muy complicado porque el estado de aturdimiento mental en que te suele dejar la felicidad no te permite ser crítico...generalmente, sino el amor no daría bofetadas, y a partir de aquí que cada uno valore si el amor es bonito o no...jajaja, por cierto... en que tipo de casa vive la felicidad??? me interesa el tema... es vpo?? es de 30 metros?? es tipo príncipe de asturias?? o es de las buenas y espacialmente interesantes??supongo que por el tamaño de la puerta será de estas últimas con una gran doble altura en el acceso,no??
jajaja!!!
Pues mira, hablando de casas, la felicidad no sé en qué tipo de inmueble vive, pero yo estoy haciendo obra en mi casa lo cual me hace muuuuy feliz (lo primero en mi vida que puedo llamar mi casa, estoy que no me lo creo) y está quedando fenomenal, arquitecto, o por lo menos a mí me encanta, no sé tú qué opinarías con ese ojo crítico.
Con respecto a lo otro que nombras, pues yo creo que sí, que de la felicidad también se puede aprender, pero en menor medida. Y en concreto del amor... pues siguiendo con las bofetadas, jaja, la verdad es que del amor yo sí que me he llevado alguna que otra bofetada terrible al orgullo, pero terrible, oye, de las que hacen más pupa que la que se llevó Gilda. Pero este tema, si hablo de él en serio da para mucho más, así que mejor dejo el resumen aquí.
Bueno, parece que ya has vuelto, no?
Pues si, ya he vuelto, aunque no lo dirás por volver a los blogs porque aunque desde la distancia he intentado meterme y dejar algún comentario, ya se que escasos, pero he hecho lo que he podido, ahora si estoy en España, como quizás hayas visto en mi blog, porque espero que no sea por dejar un comentario...jajaja, en cuanto a esa reforma de tu casa, sí, algo sé espero que te quede bien, como también espero poder conocerla algún día, así como a ti, ya de paso...jejeje que sigo con la incógnita...jajaja.
Y en cuanto a las bofetadas del amor, si, no parece esta la mejor entrada para tratar este tema, sólo era una frase del día, supongo que habrá ocasiones mejores para grandes discusiones de este tipo, o al menos eso espero y deseo, por lo demás espero que tu periodo de convalecencia acabe pronto...jejeje, "aunque la sala esté a oscuras, el ojo te ve"
qué, qué, qué?????????? Qué ojo me ve a mí???? jajaja
No sé de qué convalecencia hablas, hombre, pero casualmente estoy fatal de la garganta...
Pues yo también tengo intriga de conocerte, no sé cuándo será, que estás todo el día viajando.
Y me encanta enfrascarme en tertulias interesantes durante mucho tiempo, sobre bofetadas, por ejemplo, y tener invitados también, algún día será.
Pues casi no sé qué más añadir... jajaja... no quisiera inmiscuirme en esta especie de conversación...
Yo creo que la felicidad no tiene morada, va visitando de vez en cuando y por sorpresa. Eso sí, parece que necesita perentoriamente un cuarto de invitados, porque no conozco a ningún poseedor de un hogar pequeño al que visitado.
Pues nada, que nos curemos todos de nuestras respectivas enfermedades...
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